Chinches

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Fotografía: Gilles San Martin

Cimex lectularius, conocido vulgarmente como la chinche o chinche de las camas, es un insecto hemíptero de la familia Cimicidae. Su alimentación es hematófaga, es decir se nutre con sangre de humanos y de otros animales de sangre caliente. Su nombre vulgar proviene del hábitat frecuentemente usado: colchones, sofás y otro mobiliario. Aunque no es estrictamente nocturno, su principal actividad la desarrolla por la noche.

Cimex lectularis es la especie de chinche que mejor se ha adaptado al entorno humano. Se encuentra en climas templados de todo el mundo y se alimenta de sangre.

Los adultos de esta chinche son de color entre rojo y marrón, son aplastados, de forma oval, y sin alas, con unos pelos microscópicos que le dan una apariencia de tener franjas. Los adultos miden de 4 a 5 mm de longitud. Las ninfas son traslúcidas, de color claro que van adquiriendo color oscuro según realizan las sucesivas mudas hasta alcanzar la madurez.


Hábitos de alimentación

Las chinches de las camas están normalmente activas después de la puesta de sol, con un pico en su alimentación alrededor de una hora antes del amanecer. Sin embargo, pueden intentar su alimentación en otras horas si se da la oportunidad, y han sido observadas alimentándose en todas las horas del día. Alcanzan su víctima desplazándose o incluso algunas veces subiendo por las paredes de habitaciones hasta el techo y dejándose caer sobre alguna persona cuando la detectan por el calor que desprendemos los humanos. Atraídos por el calor y el dióxido de carbono que exhalamos por la respiración, la chinche perfora la piel de su víctima con una especie de dos tubos huecos de su aparato bucal. Con uno de ellos extrae la sangre de su huésped y con el otro inyecta su saliva la cual contiene anticoagulantes y anestésicos. Después de alimentarse durante unos cinco minutos, la chinche regresa a su escondite. La picadura no puede ser sentida por las personas hasta unos minutos o incluso horas después de haberse realizado. La primera indicación de una picadura es el deseo de rascársela debido a la reacción que se produce a los agentes inyectados por el insecto.

Aunque estas chinches pueden vivir entre un año y año y medio sin alimentarse, normalmente intentan alimentarse cada cinco o diez días. Las chinches de las camas que entran en dormancia por escasez de alimentos, pueden vivir más de un año, mientras que los individuos bien alimentados normalmente viven de seis a nueve meses. Las infestaciones por pocos individuos pueden ser difíciles de detectar, y es posible que la víctima no lo detecte al principio. Las picaduras suelen agruparse en líneas o grupos, pueden encontrarse en diversas partes del cuerpo de las personas.

Las hembras de estas chinches pueden poner hasta cinco huevos al día y unos 500 en toda su vida. Los huevos son visibles a simple vista, miden aproximadamente 1 mm de longitud y son de color blanco lechoso. El huevo madura en una o dos semanas.

A temperatura ambiente de una casa, tarda unas cinco semanas en desarrollarse completamente desde una ninfa recién emergida a adulta. Solo es fértil en su época adulta.


Localización

Estas chinches se desplazan con facilidad a través de tubos y juntas, y sus cuerpos son muy planos, lo cual les permite esconderse en diminutas grietas. Durante el día tienden a estar apartadas de la luz, prefiriendo estar escondidas en lugares como colchones, en su interior o exterior, somieres, muebles próximos, alfombras, zócalos, paredes interiores, agujeros diminutos en la madera etc. Las chinches pueden encontrarse solas pero a menudo se agrupan. Las chinches de las camas son capaces de desplazarse más de 30 metros para alimentarse, pero suelen permanecer cerca del lugar donde duerme la víctima.