Avispas

Fotografía: quinet

Las avispas son insectos muy agresivos que atacan con facilidad inyectando el veneno que utilizan para cazar a sus presas. Aunque raramente las avispas son peligrosas para el hombre, su picadura siempre es dolorosa y molesta, convirtiéndose en muchas ocasiones en una verdadera plaga urbana de difícil erradicación.

Las avispas son insectos sociales que viven en grandes nidos, construidos de un material similar al papel, que fabrican ellos mismos a partir de fibras vegetales y su propia saliva. Estos nidos están formados por una reina (encargada de poner los huevos), numerosas larvas y pupas, y por miles de avispas obreras que se han desarrollado a partir de los huevos puestos por la reina.

Los nidos de las avispas son anuales. Las obreras que nacieron en primavera, y se desarrollaron en verano y otoño mueren cuando llega el invierno. Sin embargo al final del verano o principios del otoño aparecen nuevas reinas y machos que se aparean en el exterior del nido. Los machos mueren rápidamente después del apareamiento, pero las reinas fecundadas buscan un lugar protegido para pasar el invierno (desvanes, falsos techos, cavidad de una pared, cobertizos, etc.) en la primavera siguiente, estas reinas comienzan a poner nuevos huevos, ya al cabo de 16 a 35 días salen las nuevas obreras que se encargarán de ampliar el nido con nuevas celdillas o bien formarán un nuevo nido que se desarrollará durante el verano.

En nuestras latitudes existen tres especies de avispas en el medio urbano:

- Vespula Vulgaris (Avispa común)
- Vespula Germánica (Avispa alemana)
- Polistes gallians (avispa papelera)